Empresas B2B · Chile y LATAM
El mes pasado enviaste cotizaciones que nadie volvió a tocar.
¿Cuántas fueron? ¿Cuáles tuvieron un segundo contacto, y a los cuántos días? Si la respuesta no es un número, ahí está la fuga — y no se tapa contratando más vendedores.
Armo el área comercial de empresas B2B — de dónde salen los clientes y cómo se cierran.
Empiezo mirando tu CRM y tus números, no vendiéndote un método.
Representación ilustrativa. En tu empresa el reparto real es otro — el problema es que probablemente nadie lo ha contado nunca.
Trayectoria · Ingeniero Civil Industrial UTFSM
Ninguna de estas frases suena a crisis. Por eso nadie las revisa.
No sabes cuántas cotizaciones enviaste el mes pasado, ni cuántas se cerraron.
El seguimiento depende de que el vendedor se acuerde.
Un vendedor antiguo factura tres veces lo que el resto — y nadie sabe exactamente qué hace distinto.
Tienes un CRM que nadie usa, o una planilla que sólo entiende una persona.
Las ventas grandes siguen pasando por ti.
Cuando alguien renuncia, se lleva su método y sus contactos.
Contrataste vendedores nuevos y terminaron vendiendo bastante menos de lo que esperabas.
Si te preguntan cuánto vas a vender el próximo trimestre, respondes con una sensación.
No sabes de dónde vino el último cliente grande que ganaste. Alguien lo recomendó, probablemente.
Casi todo entra por referidos. Cuando bajan, no hay plan B — solo esperar.
Tienes web, catálogo y presencia en ferias, y ninguno genera una conversación de venta al mes.
Tu mercado no sabe que existes, salvo los que ya te compraron.
Las primeras son fugas de cierre. Las últimas, de demanda. Y casi nadie es dueño de las dos a la vez — por eso cada área cree que el problema es de la otra.
Mándame una cotización que no cerró.
Una sola. La más grande que enviaste este año y que terminó en nada. Tal como salió, sin arreglarla.
Una cotización dice mucho más de tu proceso comercial de lo que parece: ahí se ve qué preguntaste antes de escribirla, qué entendiste del negocio del otro, y qué dejaste al azar. En 48 horas te digo por qué no cerró — y te la devuelvo reescrita.
Qué está comprando tu cliente cuando la lee. Si le vendiste una solución o una lista de precios — porque eso decide la respuesta antes que el número.
Las preguntas que faltaron. Lo que había que averiguar antes de cotizar y nadie preguntó. Casi siempre está ahí la explicación.
Dónde perdiste el control. Si el documento deja el siguiente paso en manos del cliente, la venta dejó de ser tuya el día que lo enviaste.
La versión reescrita. La misma cotización, armada para que la respondan. Lista para usar el lunes con la próxima.
Sin costo48 horas · 10 al mes
No hay que preparar nada: me mandas el archivo como está. Sin CRM, sin planillas, sin reuniones previas. Si después no quieres seguir, la cotización reescrita te queda igual.
Mandar mi cotizaciónContra qué lo estás comparando.
| Contratar un gerente comercial | Una agencia de marketing | Una consultora o una capacitación | Trabajar conmigo | |
|---|---|---|---|---|
| De qué se hace cargo | De vender. Del resto, veremos | De traerte contactos. De lo que pase después, no | De decirte qué hacer | De las dos mitades: cómo llegan los clientes y cómo se cierran |
| Qué recibes | Una persona, y la esperanza de que traiga método propio | Leads, y una discusión sobre si son buenos | Un informe, o dos días de motivación | El sistema instalado y funcionando |
| Quién ejecuta | Él, si sabe cómo | Ellos arriba, nadie abajo | Tú, después de que se van | Tu equipo, con el proceso montado y acompañado |
| Cuándo se ve | 3 a 6 meses de rampa | Tráfico rápido, ventas no necesariamente | Cuando lo implementes | Las primeras fugas se tapan en semanas |
| Costo año 1 | USD 80.000–100.000 + búsqueda | Fee mensual + presupuesto de medios | Alto y de una sola vez, o bajo y sin efecto | Una fracción, y por etapas que tú decides |
| Si no funciona | Indemnización, un año perdido y el equipo movido | Cada área culpa a la otra | Te quedas con un PDF | Cortas al final de la etapa. Sin amarres |
Antes de armarla desde afuera, la operé por dentro.
Doce años dentro de empresas
Soy ingeniero civil industrial. Pasé doce años dentro de empresas haciendo la parte que casi nadie quiere tocar: ordenar cómo llegan los clientes y cómo se cierran.
Trabajé las dos mitades. La de arriba: la estrategia de marca de Škoda para Chile, cerrada con la casa matriz en Praga, y el portafolio de servicios de una empresa de distribución que llevé de 45% a 90% de cobertura de mercado. La de abajo: una unidad de distribución B2B que crecía diez por ciento mes a mes y tenía que funcionar igual en cuatro países.
Hoy hago lo mismo desde afuera, para empresas B2B que llevan años vendiendo bien sin sistema — y que con poco pueden vender bastante más.
Desde 2023 hago esto mismo, pero desde afuera.
Con mi empresa me hago cargo del área comercial completa, en un orden que casi nadie sigue: primero por qué te eligen, después cómo te encuentran, y recién al final cómo te compran. Once empresas hasta ahora.
El último sistema que construí —captación más proceso de venta— terminó cerrando a un cliente cuya empresa factura US$26 millones al año.
Cómo trabajo
Las dos primeras semanas no vendo nada. Reviso tu CRM, tu oferta y cómo vendes hoy. De ahí sale un plan de tres meses escrito para tu empresa. Si no te sirve, te quedas con el plan igual.
Por qué te eligen. Tu empresa se fundó por una razón, y casi siempre sigue siendo la razón por la que te compran — pero no aparece en ninguna parte de cómo te vendes. La saco a la luz, hablo con tus clientes reales para confirmarla, y la convierto en una frase que ellos repiten. Ahí también se ordena el precio.
Cómo te encuentran. A quién le hablas y por dónde. El flujo que trae empresas que hoy no saben que existes: contenido, atracción y seguimiento hasta que llega una conversación de venta de verdad.
Cómo te compran. El proceso de venta escrito: qué se pregunta antes de cotizar, guiones para el que llega solo y para el que hay que ir a buscar, manejo de las objeciones que de verdad aparecen, y el CRM ordenado para que el ciclo se acorte.
la facturación en el primer mes de trabajo
en ventas en tres meses, partiendo desde cero
leads calificados en pipeline construido de cero
Cada resultado es de un cliente distinto, no de uno solo.
Prefiero decirte antes si esto no es para ti.
Trabajo con pocas empresas a la vez. Si no calzamos, te lo digo en la primera conversación y no te hago perder el tiempo.
✓ Trabajemos juntos si…
- Tu empresa le vende a otras empresas: industria, manufactura, distribución, importación, equipamiento o servicios técnicos.
- Son más de 100 personas y llevan más de una década operando. Probablemente una empresa familiar.
- Las ventas importantes siguen pasando por ti. Tienes equipo comercial, pero cuando el negocio es grande te llaman.
- Venden con cotización, visita y varias conversaciones. Ticket alto, ciclo largo.
- Sabes que el negocio da para más y no tienes claro dónde se está perdiendo.
✕ Mejor no, si…
- Vendes al consumidor final, retail o e-commerce.
- Todavía no tienes equipo comercial: primero hay que armarlo, y eso es otro trabajo.
- Buscas a alguien que te lleve las redes o la pauta. Eso es una pieza suelta del sistema, no el sistema.
- Quieres una charla motivacional para el equipo.
- No estás dispuesto a cambiar cómo se vende hoy en tu empresa.
Lo que me preguntan siempre.
Ya contratamos a alguien para esto y no pasó nada. ¿Por qué sería distinto?
Porque en general se contrata una de dos cosas: a alguien que trae método propio pero no lo deja documentado, o a una consultora que entrega un informe y se va. En los dos casos el sistema se va con la persona. Acá el trabajo termina con el proceso montado en tu CRM, los guiones escritos, el equipo entrenado sobre sus propias conversaciones y un tablero que tú puedes leer sin mí.
No tenemos CRM ni grabamos las llamadas. ¿Igual sirve?
Sí, y de hecho es el caso más común. Por eso empiezo por una cotización: es el único documento que existe siempre, aunque sea en un correo. Las herramientas se instalan después, y sólo las que vas a usar de verdad.
¿Vas a cerrar ventas por nosotros?
No. Quien vende es tu equipo, y esa es la idea: que el sistema funcione con la gente que ya tienes. Yo trabajo sobre el proceso, no dentro de él. Si necesitas a alguien que salga a vender, lo que necesitas es un vendedor.
¿Cuánto tiempo nos va a tomar a nosotros?
Unas dos a tres horas semanales tuyas mientras montamos el sistema, y una reunión semanal del equipo comercial. Menos que eso no alcanza para que quede instalado; más que eso significa que lo estoy haciendo mal.
Somos una empresa familiar. ¿Esto no nos va a desordenar el equipo?
Es una preocupación razonable y suele ser el mayor riesgo real. Por eso entro como externo y no como jefatura: no compito con nadie por un cargo, no me meto en la dinámica interna, y el mérito de los resultados queda en tu equipo. Lo primero que hacemos es medir, no cambiar personas.
¿Has hecho esto en una empresa como la mía?
Por dentro, sí: doce años operando áreas comerciales en automotriz, consumo masivo, facturación electrónica y distribución — empresas de ese tamaño y más grandes. Por fuera, mis últimos clientes han sido empresas de servicios profesionales, más chicas que la tuya, y ahí el sistema que armé cerró a clientes de empresas de hasta US$26 millones. Si buscas a alguien con veinte años de consultoría a empresas familiares de tu rubro exacto, no soy yo. Lo que traigo es haber operado esto por dentro y haberlo sistematizado por fuera — y eso lo puedes evaluar gratis mandándome una cotización.
¿Trabajas fuera de Chile?
Sí. El trabajo es remoto, y he operado comercialmente en México, Colombia y Perú además de Chile.